¿Por qué no aplicar un liderazgo felicaz?

Entrevista a Javier Blanco Rubio. Presidente de AEESDAP (Asociación Española de Empresarios de Servicios Deportivos a las Administraciones Públicas) y Director General de Ebone (Empresa de servicios de educación y deporte)

Javier Blanco Rubio

¿Cuándo conociste por primera vez el concepto de Felicacia, y qué sensación te produjo?

Comencé a oír hablar de la Felicacia en el marco de AGESPORT, la Asociación de Gestión del Deporte de Andalucía, pero fui realmente consciente de lo que era y del enorme potencial de ese concepto a finales de 2016, cuando vi el vídeo de TED x Lucena.  En esa época veía todo lo que me llegaba de las charlas TED y en primer lugar, me dio una gran alegría ver a Juan Carlos Maestro en un foro de tal relevancia; además, me quedé sorprendido tanto por su exposición como por el contenido en sí.

¿Crees en la Felicacia como un modelo de gestión empresarial?

¡¡Sin duda!! Creo que es algo que todos, inconscientemente, buscamos. Para mí, la gestión empresarial, por muy avanzada y compleja que sea, no es más que sentido común, inteligencia, asertividad, empatía, estudio… Algunos lo traen “de serie”, otros necesitamos que nos lo expliquen, que nos lo estructuren, y es entonces cuando lo comprendemos y lo intentamos aplicar. Para mí, la Felicacia es como la matriz DAFO, las 5 Fuerzas de Michael Porter, el Canvas, etc.: una herramienta que mejora la gestión empresarial, que es lógica, que tiene todo el sentido del mundo, pero que Juan Carlos, al igual que hicieron Porter, Osterwalder (Canvas) o Humphrey (DAFO), ha estructurado y le ha dado sentido, con lo cual ahora los demás podemos aprovechar ese trabajo para llevarlo a nuestras organizaciones.

Dicen que este concepto novedoso es una “utopía”, y que no es posible llevarlo a la empresa.

Bueno, eso es como decir que la felicidad plena es inalcanzable, y todo ese tipo de frases hechas de corte pesimista. Utopía, ¿por qué? Me considero una persona felicaz, y no tengo que hacer grandes esfuerzos para conseguirlo… sin duda es factible, es conseguible; ahora bien, el simple proceso de implantación en una organización empresarial y de intentar conseguirlo ya conlleva una importante mejora.  Animo a todo el mundo a que, más allá del objetivo final, que obviamente es importante, le dé importancia también al proceso y sea capaz de ver las virtudes del mismo.

A partir de ahí tuvimos en la empresa unos meses de iniciativas felicaces de unos y otros, que, por otro lado, no hemos sido capaces de asentar y estructurar adecuadamente para darles continuidad.

¿Has podido desarrollar alguna iniciativa felicaz en tu organización?

Cuando comenzó el confinamiento, en Ebone teníamos prevista la realización de nuestro Congreso bianual, que al final decidimos realizar online. Contamos con Juan Carlos para que nos expusiera el modelo de la Felicacia y fue un gran descubrimiento para toda la organización; más si cabe en un momento tan tremendo e intenso como en el que nos encontrábamos en pleno mes de abril, confinados y sin comprender muy aún bien qué nos estaba pasando. En cualquier caso, hay una semilla que ha germinado en Ebone y que vamos a ayudar a crecer y desarrollar.

¿Qué acciones piensas llevar a cabo a corto plazo en tu organización de cara a implementa medidas felicaces?

Por lo pronto hemos empezado a formarnos a través del Curso de Management de la Felicacia, gracias al convenio firmado entre EOBS y AEESDAP, que nos lo ha puesto muy fácil. Los compañeros que se están formando tienen gran cantidad de ideas que quieren organizar para desembocar en el Plan de la Felicacia de Ebone. ¡¡Nos encontramos muy ilusionados con esta perspectiva!!

Ahora tenemos la posibilidad de mejorar la sociedad en un aspecto más gracias a la Felicacia.

¿Qué opinión tienes sobre el liderazgo felicaz?

Siempre he dicho que tengo la gran suerte de que me encanta mi trabajo; sin duda, como he dicho antes, me considero una persona felicaz, y siempre he intentando que en Ebone el estilo de liderazgo sea felicaz. No lo entiendo de otra manera, no entiendo al liderazgo autoritario, no entiendo el liderazgo frío y calculador; pero sí entiendo el liderazgo que da confianza al equipo, que da oportunidades de crecimiento, que es ético: entre compañeros y con la sociedad. Creo que nuestra sociedad necesita más liderazgo felicaz. La pregunta es sencilla, ¿por qué no aplicar un liderazgo felicaz?

¿Consideras que en estos momentos el mundo empresarial está preparado para adoptar medidas felicaces?

Creo que sí; tenemos un ecosistema empresarial muy meritorio y preparado, que está abierto a todo tipo de iniciativas. A lo largo de los años he tenido la suerte de conocer a gran cantidad de empresas y empresarios de altísima calidad, tanto humana como    Estos son atributos que casan perfectamente con la aplicación de medidas felicaces en sus organizaciones.  Es más, creo que las Escuelas de Negocio, las Cámaras de Comercio y las Confederaciones Empresariales, que tan buenos servicios dan a las empresas, podrían canalizar iniciativas y buenas prácticas felicaces.  A todos nos vendría muy bien.

¿Qué futuro crees que tiene la Felicacia en la organización?

Creo que el futuro pasa por tangibilizar el impacto de la felicacia en la organización. Las empresas al final tenemos que obtener resultados, y adoptar iniciativas que impacten en la cuenta de resultados. En esta línea, me parece fundamental que tengamos evidencia científica del impacto de la Felicacia en las organizaciones, así como estudios que lo refrenden aportando un argumento más, si cabe, para la implantación de este modelo en las organizaciones.

Como presidente de AEESDAP has firmado un convenio para fomentar la formación en Felicacia en las empresas de la asociación. ¿Qué crees que puede aportar dicho convenio a la misma?

Empresas más felicaces en el ámbito de los Servicios Deportivos a la Administración Pública implica, indefectiblemente, mejores servicios deportivos para la ciudadanía. Las empresas que trabajamos en el sector deportivo tenemos un indudable impacto sobre la ciudadanía en múltiples aspectos, entre otros salud, educación, socialización, ocio…  Ahora tenemos la posibilidad de mejorar la sociedad en un aspecto más gracias a la Felicacia.  AEESDAP se siente muy orgullosa de facilitar a sus asociados una herramienta de tal potencia.

¿Alguna observación final?

Simplemente insistir en lo que comenté anteriormente: creo que la cuestión no es por qué decir SÍ a la implantación de modelos felicaces en las organizaciones, sino por qué decir NO. No se me ocurre razón alguna para la segunda pregunta, pero sí muchas para la primera. Siendo así, ¿quién diría NO a una iniciativa que es buena para la sociedad en la que vivimos? No es mi caso, no es el caso de AEESDAP ni de las empresas de nuestro sector.

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